untitled
viviti
Trece Años en la Corte Rusa por Pierre Gilliard

Mi ansiedad particular, sin embargo, era encontrar compañeros para el Heredero Imperial.  Este fue el problema más difícil de resolver.  Afortunadamente las circunstancias mismas conspiraron para aliviar esta deficiencia hasta cierto punto.  El Dr. Derevenko tenía un hijo quien era casi de la misma edad de Alexei Nicholaevich.  Los dos muchachos se conocieron y pronto se volvieron buenos amigos.  No pasaba domingo, o feriado que no se juntaran.  Últimamente estaban pasando todos los días juntos, y el Tsarevich obtuvo inclusive permiso para visitar la casa del Dr. Derevenko, quien vivía en una pequeña villa no lejos del palacio.  Él pasaba a menudo las tardes completas ahí con su amigo y compañero de juego en el modesto hogar de una familia burguesa.  Hubo una gran cantidad de críticas a esta innovación, pero Sus Majestades no interfirieron.  Ellos eran tan naturales en su propia vida privada que no podían más que alentar los mismos gustos en sus niños.

Nunca antes me había parecido tan preocupado.  Usualmente mantenía su control propio pero en esta ocasión se mostraba nervioso e irritable, y una o dos veces le habló rudamente a Alexei Nicholaevich.

Ekaterinburg

A las 8:40 a.m. del día 17/30 de abril el tren se detuvo en la ciudad de Ekaterinburg. El comisario local demandó que movieran el tren a otra terminal, no quería que el pueblo se enterara que Nicholas se encontraba en la ciudad. Yakovlev se resignó, no podría llevar a Nicholas a destino por lo que dejó como responsable al comisario. Los llevaron en carro a la Casa Ipatiev, una casa blanca que le pertenecía al antiguo alcalde Ipatiev, la casa se encontraba casi en el centro de la ciudad frente a la iglesia, tenía un jardín pequeño, un patio y estaba rodeada completamente por una cerca alta de madera y guardas en ambos lados de la misma. En la puerta no permitieron al Príncipe Valia Dolgorukov que entrara y hasta lo pusieron bajo investigación, no mucho después Grigori Nikulin lo asesinaría en represalia por la forma en que Valia le había hablado en la estación del tren. Cuatro cuartos en el segundo piso fueron asignados para los nuevos habitantes, Nicholas, Alexandra y Maria en uno, Demidova en el comedor, Botkin, Chemodurov y Sednev en la sala y el oficial de turno en la entrada. Cualquiera de ellos que quisiera ir al baño se veía obligado a pasar frente al oficial de turno, Nicholas descubrió que no había agua y para darse un baño le trajeron 9 litros de agua. Desde su cuarto Nicholas sólo podía ver el patio de la casa y sobre la cerca la cruz sobre la torre de la iglesia, Nicholas no notó que en la misma torre donde colgaba la campana, una ametralladora había sido instalada apuntando exactamente a la ventana por donde él estaba parado mirando la cruz. Una vez instalados se dieron cuenta que extrañaban Tobolks. Alexandra se puso a escribir cartas a los que se quedaron en Tobolks y se las entregó al Comandante Adveev de Ekaterinburg, luego continuó escribiendo en su diario pero temiendo que los guardas lo lean decidió escribir en pequeñas frases casi como haciendo una lista en la que anota la hora en la que suceden sus apreciaciones. Días después se les ordena reportar la cantidad de dinero que poseen y luego de tomar todo el dinero explican que ellos se encargaran de su cuidado. Otra de las limitaciones a la que se enfrentan es el tiempo para pasar afuera, les dan permiso para caminar en el patio por una hora lo cual exaspera a Nicholas.

 

Al Comandante Adveev le tomó varios días lograr enviar las cartas a Tobolks pero finalmente arribaron y todos corrieron a leerlas, sonreían y hacían comentarios pero también notaban que se encontraban en una situación muy diferente. Alexei por su parte trata en lo posible de recuperarse para poder reunirse con sus padres, trata de comer aunque su salud lo rechaza, sus hermanas toman turnos para ayudarle a comer y todos se aseguran, incluyendo Alexei, que se mantenga en reposo absoluto. Es casi el final de abril y el clima ha mejorado mucho, cuando pueden salen a jugar en el columpio o sólo para tomar el sol que ya calienta. Alexei continúa deprimido y triste, un sentimiento de soledad lo invade y la presencia de Gilliard o Nagorny no ayuda, extraña a sus padres y la incertidumbre de volverlos a ver lo invade. Aun está pálido y débil, logra dormir pero la inflamación en la ingle continúa y limita sus movimientos, su rodilla se mantiene doblada y con esfuerzo se coloca el aparato para enderezar la pierna, aun no puede acostarse de lado y esto le causa ansiedad, muchas veces ha sufrido de esta situación y sabe qué hacer, cómo colocar la pierna, cómo aliviar la presión en la ingle, cómo acomodarse para comer o hacer sus necesidades.

 

Un día se les ocurrió mover la cama con Alexei encima hasta la mesa del comedor y así pudieron todos juntos compartir las horas de comer. Estos cambios alivian el estado mental de Alexei quien logra sonreír ante las ocurrencias de Anastasia quien juega con la comida y le saca la lengua a Tatiana. Pero estos pequeños momentos de paz se ven interrumpidos por atrocidades cometidas por los guardas, un sacerdote y varias monjas se acercaron a la casa para atender a los niños pero los guardas los tratan rudamente y los revisan desnudos; también los guardas entran a los dormitorios especialmente cuando las niñas se están cambiando o cuando están durmiendo y les prohíben cerrar las puertas.

Breakfast Tobolsk 

Ipatiev House Ekaterinburg 1918 Dining and kitchen rooms

Ipatiev House Ekaterinburg 1918 OTMA room

More >>

Next: Los Últimos Momentos


Web Hosting · Blog · Guestbooks · Message Forums · Mailing Lists
Easiest Website Builder ever! · Build your own toolbar · Free Talking Character · Email Marketing
powered by a free webtools company bravenet.com