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Continúa Spala
Fue en agosto de 1912 y después de atender las celebraciones del Centenario de la Batalla de Borodino que Nicholas tomó la decisión de viajar a una villa por la temporada de caza en Bialowieza y luego a Spala en Polonia. Ya en Bialowieza, la familia salió a pasear en bicicleta pero Alexei no pudo ir por lo que decidió pasear en bote con Derevenko y al apurarse a entrar, saltó y golpeó el interior de la pierna izquierda con el aro para sostener el remo. Alexei se detuvo por un momento al realizar lo que había sucedido pero el dolor no era intenso y rápidamente se levantó y expresó que estaba bien. Pero no todo estaba bien, una pequeña hemorragia se inició cerca de la ingle e inmediatamente un morete pequeño se formó en el área. Horas después Alexei se quejó de dolor y se llamó al doctor Botkin para que lo examine. No parecía muy serio pero de todas maneras Alexei tendría que pasar a través del proceso de curación y recuperación. Unos días después Alexei pudo levantarse y aunque débil regresó a sus juegos. El 16 de septiembre la familia continuó viaje a Spala.
En Spala la familia estaba dispuesta a pasar los días cazando o por último descansando, pero no sería así. El 2 de octubre Derevenko le dijo que era hora de su baño y Alexei corrió al baño porque quería mostrarle a Diatka cómo los marineros del Standart saltaban al mar cuando iban a nadar. El baño tenía una tina de mármol con tres pequeñas gradas para entrar a ella, Alexei empezó a explicar lo que iba a hacer mientras subía a la tina. No debería hacer eso su majestad. Alexei se paró al borde pero con tan mala suerte que resbaló y cayó golpeándose en el mismo lugar que se golpeó en Bialowieza. Rápidamente Derevenko lo llevó a su dormitorio y avisó a la Emperatriz, todo parecía estar bien, Alexei no sentía mucho dolor, finalmente Alexandra decidió llevarlo con ella y Anna a pasear en la carroza. El camino no era de lo mejor, demasiados huecos, demasiadas rocas e imperfecciones, la carroza no hacía más que temblar y saltar, la herida de Alexei en la ingle se abrió. La salud de Alexei inmediatamente se descompuso y Alexandra al realizar lo que estaba pasando decidió regresar a la villa. Doctor Botkin lo examinó y no había lugar a dudas, era una hemorragia. Se pidió al resto de los doctores que vinieran a Spala, y a su llegada diagnosticaron que era una hemorragia severa y que el resultado era impredecible. Alexandra pidió a Anna que enviara un telegrama a Rasputin informándole de la situación del Tsarevich. Alexandra rezó y rogó a Dios que tuviera compasión de su hijo, mientras que Nicholas trataba de atender a los visitantes sin que notaran el drama que se estaba desarrollando en la villa. Alexandra se instaló en el dormitorio de Alexei para atender las mínimas necesidades del Tsarevich. Alexei deliraba en cama y pedía a Dios compasión, de pronto miró a su madre y le preguntó “Cuando muera ya no va a doler más, ¿Verdad, Mama?”. En la mañana del 4 de octubre la fiebre aumentó a 39C (102F) y en la noche se incrementó a 40C (103.3F) los dolores hacían que Alexei gritara, su vientre e ingle se habían hinchado al punto que su pierna izquierda se mantenía doblada sobre su vientre. Nicholas decidió no suspender las actividades programadas y continuó recibiendo visitantes o invitados, Alexandra tomaba turnos con Nicholas aunque poco a poco redujo su participación al punto que no salió del dormitorio por días, Alexei la mantenía despierta con sus quejidos mientras Alexandra lo atendía ignorando sus propios males. Al día siguiente octubre 9 la condición de Alexei empeoró, los doctores anunciaron que los emperadores deberían prepararse para lo peor. Se llamó a un sacerdote para que le diera las últimas unciones, también se decidió publicar una serie de boletines informando al público el estado de gravedad del Tsarevich pero sin especificar su enfermedad. Los días siguientes fueron los más graves para la vida de Alexei, su piel pálida parecía de cera, sus ojos abiertos como mirando más allá de las paredes. Al mediodía del 10 de octubre sus quejidos no tenían ya la misma fuerza y los latidos de su corazón eran muy débiles, la fiebre subió a 41.5 (107F), toda esperanza se estaba perdiendo, hacia el final del día de pronto la hemorragia se detuvo. Alexandra como en trance salió del dormitorio y encontró en el salón principal a N. P. Sabline, Asistente de Nicholas, lo miró por un par de segundos y le dijo mecánicamente: “Quería un pequeño monumento de rocas en el bosque” Sabline no supo qué decir pero qué importaba, la Tsarina continuó caminando con dirección a su dormitorio. Lentamente se sentó en su cama, tomó la correspondencia que se había acumulado todos estos días y que descansaba en su mesa de noche, encontró la que buscaba, sabía que la había puesto allí, con sus manos temblorosas leyó nuevamente el telegrama que Rasputin le había enviado unos días antes: “Dios ha visto sus lágrimas y escuchado sus rezos. No se apene. El pequeño no morirá. No permita que los doctores lo molesten demasiado.” Alexandra se derrumbó.
Recién el 16 de noviembre pudieron viajar a Tsarskoe Selo y una vez ahí la recuperación de Alexei tomó muchos meses. Alexei anémico pasó los primeros meses en cama recuperando su fuerza y luego vino el problema de recuperar la flexibilidad de su pierna izquierda que por la enfermedad no la podía extender. Dr. Wreden prescribió un aparato ortopédico y exigió un régimen estricto para Alexei y aunque su interés era la recuperación completa del heredero, Alexandra no apreció sus maneras tan directas y prefirió dejar a Dr. Derevenko con esa responsabilidad aunque si aceptó que Alexei usara ese aparato ortopédico. Cada vez que atendieran un acto público Alexei sería cargado, la crisis había terminado.
Alexei cambió después de esta crisis, su carácter más calmado y su conducta hacia otras personas era tal vez más respetuosa, se podría decir que hasta había crecido un poco y la expresión en su cara era de calma con cierta belleza en su mirada. Se mostraba más sensitivo hacia el resto especialmente los más necesitados y hasta intercedió a favor de uno de los sirvientes cuando fue despedido. Parecía no importarle cojear en presencia de otras personas y permitía ser cargado cuando salían. Alguien sugirió que un baño con cierto lodo caliente le ayudaría a recuperar la movilidad de su pierna, Alexei tuvo que soportar horas cubierto de ese lodo negro y caliente, luego tenía que usar ese artefacto y con la ayuda de un bastón podía caminar por sí solo. Regresó a sus clases y aunque ya no bromeaba tanto, tenía problemas para concentrarse, que sus tutores comprendían que Alexei se estaba recuperando de su anemia y que tomaría tiempo para que volviera a ser el mismo Alexei de antes. Se distraía con sus juguetes en Palacio y de tiempo en tiempo recibía la visita de Kolya o los hijos de Diatka. Disfrutaba mucho los panqueques que su Mama le preparaba pero no se lo permitía cuando su Mama no se sentía bien. Alexandra había envejecido y hasta mostraba algunas canas, la expresión en su cara como que daba la impresión de estar soportando dolores constantemente. Pasaba los días sentada cosiendo sola o en compañía de Anna, de pronto los dolores aumentaban o tenía dificultades para respirar, Nicholas se preocupaba mucho al punto de desesperarse. OTMA ayudaron mucho con la casa y con Alexei, sabían que Mama no estaba en condiciones y que Alexei necesitaba ayuda, Nicholas muchas veces tenía que viajar, pero ellas se encargaron del palacio y lo hacían con diligencia y dedicación.
Alexei no podía consigo mismo, a principios de junio 1913 no había recuperado el movimiento de su pierna completamente todavía cuando en una clase con Gilliard se paró sobre la silla, resbaló y al caer se golpeó la rodilla contra un mueble cercano, una hemorragia se inició que envió al Tsarevich directo a la cama. El 14 de julio 1913 por hacer círculos bruscamente con su brazo, se inició una hemorragia en el codo derecho, tres días después Rasputin llegó habló con Nicholas y OTMA "Crean en el poder de mis rezos; crean en mi ayuda y su hijo vivirá" y luego se fue, horas después el dolor bajó y Alexei pudo dormir. Alexandra no sólo creía que Rasputin era un hombre de Dios sino que ahora también podría proteger al imperio.
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