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viviti

Continua - La Espera

Mientras Yurovsky salía con todos sus seleccionados, la familia se disponía a cenar, la mesa estaba lista y todos se sentaron, la familia se mostraba tranquila y hasta alegre, desde que OTMA habían regresado del patio, Anastasia había estado haciéndole muecas a María quien de rato en rato le lanzaba un almohadón, Alexandra había regañado a Anastasia varias veces pero Anastasia continuaba haciendo muecas ante las risas de Olga y Tatiana, desde una esquina Dr. Botkin y Demidova también sonreían entretenidos por las ocurrencias de Anastasia. Alexandra iba a llamarle la atención nuevamente cuando Anastasia hizo una mueca tan buena que todos estallaron en risas y Alexandra no tuvo más que reír también. Nicholas apareció en el comedor empujando la cama de Alexei quien sentado pretendía estar manejando un carro, todos rieron y sentó el ánimo por el resto de la noche. Kharitinov y Trupp fueron los últimos en sentarse y luego de un rezo breve se dispusieron a comer, Kharitinov les había servido una sopa de carne y un segundo de carne de carnero y papas. Afuera oscurecía rápidamente pero ellos no se enteraron, la iluminación en el comedor era buena, durante toda la cena el guarda no se apareció. Nicholas les contó las últimas noticias que le habían llegado de Moscú y sobre la situación de Gibbes y Gilliard que seguían hospedados en el tren y encargados de Joy, y hasta hizo una broma sobre las discusiones que tendrían cuando sacaban a pasear al perro, todos rieron ante la ocurrencia de Nicholas y cada uno se aventuró a contar anécdotas sobre ambos profesores, Alexei aunque reía, no se sentía muy bien, la fiebre y el dolor de cabeza no le dejaban pensar claramente, comía rápidamente entre descansos como si el esfuerzo de levantar la cabeza para comer lo extenuara. Maria le pidió a Alexandra que cantara algo pero Alexandra le dijo que en la mesa no se hacía eso, pero le prometió hacerlo una vez que hayan terminado. Trupp y Kharitinov se dispusieron a limpiar la mesa y OTMA se ofrecieron a ayudarlos. Nicholas se paró de la mesa y se dirigió a la ventana a fumar un cigarrillo, Botkin, lo siguió y hablaron sobre la salud de Alexei. Una vez que todos se reunieron nuevamente Alexandra les cantó una canción de su infancia, Nicholas les leyó un poema y OTMA organizaron un juego de adivinanzas. Eran las nueve de la noche y Nicholas les dijo a OTMA y Alexei que era hora de dormir, las niñas se despidieron de todos y se dirigieron a su dormitorio, Nicholas empujó de vuelta la cama de Alexei y luego de desearle buenas noches regresó al comedor. Alexei en la oscuridad de su dormitorio, miró hacia la ventana pintada de blanco y por donde entraba la luz de un farol, se escuchaba los ladridos de un perro a lo lejos y luego una carroza pasó lentamente, sus párpados pesaban una tonelada y casi no podía tener los ojos abiertos, pensó que había estado enfermo por más de seis meses, desde la hemorragia en la ingle, luego la rodilla y ahora que casi no le molestaba tenía esta gripe, el verano se estaba terminando y si él tenía cuidado estaría bien para cuando empiece a nevar, ojalá que nos dejen ir a la playa para el próximo verano se dijo, cerró los ojos y se dio vuelta, un minuto después dormía profundamente. En el comedor la conversación se había vuelto más seria, Nicholas había escuchado rumores de que el Ejército Blanco se encontraba en las afueras de Ekaterinburg y había la posibilidad de que los rescaten pronto, Botkin le recordó que tal vez los Bolsheviks los llevarían a otra ciudad antes de que sean rescatados, Nicholas era de la opinión que ellos se habían convertido en una carga pesada para los Bolsheviks quienes retrocedían ante el avance del Ejercito Blanco y que si querían conservar el poder lo mejor sería que los dejen libres. Botkin no insistió mucho en ese punto, pero se sorprendió ante la ingenuidad del Tsar. Alexandra se despidió deseándoles buenas noches y se dirigió a su dormitorio donde Alexei dormía profundamente, encendió una lámpara y se dispuso a escribir en su diario. Nicholas se fumó un último cigarrillo y luego de despedirse se dirigió a su dormitorio, lo mismo hizo el resto, Dr. Botkin se dirigió al estudio donde se dispuso a escribir y leer algo hasta que el sueño lo venciera, miró su reloj y era casi media noche, le extrañó escuchar voces en el primer piso y recordó la conversación que había tenido con Nicholas horas antes, unos segundos después continuó sus escritos.

Yurovsky y el resto estaban de vuelta en el primer piso, sacó las pistolas y las distribuyó, él tenía su propia pistola pero se puso una segunda sobre la correa cubriéndola con la camisa, luego les dijo el nombre de sus víctimas, Yermakov se encargaría de Nicholas, dos protestaron y pidieron ser ellos los que dispararían a Nicholas, Yermakov los cayó y continuó su lista, Mikhail Medvedev - María, Pavel Medvedev - Olga, Nikulin – Alexei, Horvat - Trupp, Nagi – Kharitinov, Vergasi – Botkin, Kleshchev – Alexandra, Fekete – Tatiana, Deriabin – Anastasia, Lacher – Demidova, para terminar, les explicó que lo harían a media noche y les recordó que dispararan al corazón y que transportarían los cuerpos cubiertos con las sábanas al camión. Los llevó al cuarto que había escogido y al llegar se dio cuenta que una pared era de ladrillo y el cuarto era más pequeño de lo que parecía en el plano y tenía algunos muebles, por la ventana se veía claramente la calle, Yurovsky se preocupó, no quería que hubiera caos a la hora de disparar y tenía que asegurarse que nadie del pueblo fuera testigo. Ordenó a todos remover los muebles y dejar el cuarto vacío, de los 12 llamados Kleshchev y Deriabin pidieron ser excusados y Yurovsky aceptó sus pedidos porque no quería incluir entre los elegidos ningún inseguro, no deberían tener duda alguna y tener la suficiente voluntad para apretar el gatillo una vez que el momento llegara, les dijo que ellos cuidarían la ventana por afuera, que no permitieran que se acercaran curiosos y que dispararan si era necesario. Volteó la cabeza hacia el resto de soldados que aun se encontraban formados y llamó a los hermanos Alexis y Michael Kabanov. Las cosas se le complicaban a Yurovsky; Fekete y Nagi se acercaron y le dijeron que no querían participar, Yurovsky gritó, ¡Mierdas, ¿alguien más?! Recuperó las pistolas y los mandó a mantener guarda afuera, llamó al guarda Soames y le explicó lo que iban a hacer, Soames no tuvo objeción alguna y Yurovsky le dijo “tú encárgate de Trupp, yo me encargaré de esa zorra” Miró su reloj y faltaba media hora para media noche, llevó a los soldados a otro cuarto y les dijo que esperaran ahí hasta que toda la familia esté en el cuarto designado, luego envió a Pavel Medvedev a que advirtiera a los guardas fuera o dentro de la valla que si escuchaban disparos dentro de la casa que no intervinieran, que necesitaban estar alertas y en sus puestos. La tensión en Yurovsky y los soldados aumentó enormemente cuando a las doce de la noche el camión no había llegado, alguien había traído una botella de vodka y se la pasaban luego de tomar un trago directamente de ella, Yurovsky no les dijo nada, no quería ponerlos de mal humor, pero decidió enviar a Nikulin donde Goloshchekin por el camión. A las 12:30 a.m. Goloshchekin apareció con Nikulin y le explicó que el camión llegaría pronto, también dijo que mejor se quedaba para supervisar los hechos porque le preocupaba que el camión no haya llegado a tiempo. Yurovsky y Goloshchekin salieron a la calle y caminaron alrededor de la casa, Yurovsky observaba las ventanas una a una, todas oscuras con la excepción del estudio donde Botkin se encontraba escribiendo, “ese viejo es un búho’ se dijo mientras se dirigía hacia la ventana del cuarto donde se cometería el crimen, era una ventana alta pero no muy ancha y la mitad de ella se encontraba bajo el nivel de la calle, sólo si alguien se acercaba podría ver sobre la valla lo que sucedía en ese cuarto, pero desde lejos cualquiera podría ver los relámpagos de los disparos y acercarse por curiosidad, según los cálculos de Yurovsky los disparos no debían durar más de 10 segundos, pero el sonido de los disparos se escucharía a buena distancia y nunca faltaría alguien que se encontrara en la calle o aun despierto que reconocería el sonido y podría adivinar su procedencia. Yurovsky reconoció la importancia de que los guardas sean estrictos. Continuó hacia la parte frontal de la casa y aun no había llegado el camión, miró su reloj 1:15 a.m. del 4/17 de julio, miró a Goloshchekin y le dijo ‘¿Sabías que los hombres de Yermakov están ya esperando por los cuerpos?’ Goloshchekin permaneció cayado, pensaba en que todo iba a salir mal y la noche se convertiría en un infierno, lo que daría por irse a casa.

El sonido del motor se escuchó a lo lejos, ambos miraron en esa dirección y mientras Goloshchekin se detuvo en la puerta, Yurovsky se dirigió donde los soldados quienes esperaban ansiosos en un cuarto del primer piso, ‘alístense’ les dijo y dando media vuelta corrió hacia el patio, el reloj de la iglesia marcaba la 1:30 a.m. Dos soldados bajaron del camión y se dirigieron a la puerta del patio, unos de los guardas en el interior dijo ‘contraseña’ y el piloto del camión respondió ‘limpieza de chimenea’, Yurovsky autorizó al guarda a que abra la puerta del patio, el camión dio media vuelta y entró en retroceso, cerraron la puerta y Yurovsky luego de instruirlos que esperen se dirigió al segundo piso.

Empezó a subir las escaleras rápidamente pero se detuvo, no quería aparecer muy ansioso, por lo que continuó subiendo a pasos regulares. El segundo piso se encontraba a oscuras con la excepción del estudio, se dirigió hacia Botkin quien al escuchar sus pasos volteó a mirarlo. ‘Yurovsky’ dijo reconociéndolo ‘¿qué pasa?’ Yurovsky le explicó que necesitaba mover a toda la familia al primer piso, ‘la noche no está tan tranquila como parece, vamos despiértelos, no necesitan traer nada’ Botkin relacionó las palabras de Yurovsky con la conversación que él había tenido con Nicholas horas antes sobre el Ejército Blanco, se dirigió al dormitorio donde Trupp y Kharitinov dormían y les explicó lo que se esperaba de ellos, caminó hacia el cuarto de Nicholas y tocó la puerta, unos segundos después un Nicholas medio dormido abrió la puerta, Alexandra en cama también despierta los miraba, Nicholas se dirigió donde Alexei mientras Alexandra se levantaba diciendo ‘¿esperan que empaquemos a esta hora?’ Botkin le respondió que no, que no necesitaban empacar. Alexandra abrió uno de los baúles y se puso un cinturón grueso donde escondía los collares y encima una blusa, luego sacó del baúl unos corsés y se dirigió con ellos al dormitorio de OTMA, les pidió que cada una se pusiera un corsé y les dijo que no se olvidaran de los cojines los cuales contenían el resto de las joyas. Alexandra regresó a su cuarto donde encontró a Nicholas colocando un chaleco con joyas en Alexei y encima le puso su camisa, luego le puso con delicadeza el pantalón encima del pantalón de pijama, mientras Alexei se ponía el kepí sobre la cabeza. Alexandra le puso los calcetines y luego las botas que calzaron con dificultad, Nicholas lo cargó y se dirigió a la oficina de Botkin donde el resto se había reunido, todos hacían comentarios y daban opiniones sobre la razón por la que los habían levantado a esa hora, Maria y Olga se dirigieron al baño y Nicholas sentó a Alexei en una silla, Jemmy y Ortino también se habían despertado y estaban parados ahí moviendo la cola sin comprender qué pasaba.

Petr Ermakov

Pavel Medvedev

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